Periódico digital del Norte de Tenerife
Los señores magnates--iba a poner mangantes—de cuyos nombres prefiero no acordarme, que reos de delito y cárcel pagaron cantidades astronómicas de dinero en metálico para verse libres de ella (de la cárcel), en libertad provisional; esos señores que llevan consigo la evasión de impuestos pegada en la frente, como premisa, santo y seña para ir por la vida; esos señores, estoy seguro de que en un país utópico, hipotético, con un sistema no ya anarquista a lo Mijaíl Bakunin, ni iconoclasta, ni siquiera comunista, ni socialista, ni, menos aún, leninista, Hugo chavista, Fidel castrista…ni nada de eso; en un territorio político que estuviera gobernado, sencillamente, simplemente, PERO DE VERDAD, por una Democracia con mayúscula, lo más justo hubiera sido, que esos señores multimillonariamente adinerados, fueran al trullo ‘ipso facto’, los metieran en la cárcel por dos veces, por duplicado: Una, por robar tanto. Y otra, por tener descaradamente disponibles en metálico los millones que aportaron para poderse ver libres de ella (de la cárcel). Nadie, ninguno de los más poderosos empresarios, si se les aplicasen los impuestos legítimos y justos porcentualmente aumentativos conformes al aumento de su Patrimonio visible (Banca) e invisible (Paraíso Fiscal), jamás de los jamases podrían acumular tanta riqueza como la que han acumulado.