Periódico digital del Norte de Tenerife
A Veces
A veces yo temo
qué todo termine,
qué mis manos dejen
de tocar las tuyas,
mis ojos no vean
tú cara, tus gestos,
no escuche tú risa
alegrar mi oído.
A veces yo temo
qué todo se olvide,
seguir tú camino,
se pierdan tus huellas
por culpa del viento,
y éste gran dolor
qué siento muy dentro,
destruya por siempre
todos mis sentidos.