Evaristo Fuentes Melián
Falleció ayer, sábado 4 mayo 2013, Pepe, alias Pepe ‘Arencibia’ (no es éste su apellido). Le dio un ictus (ahora los llaman así) hace varios años, y se sentaba desde entonces con frecuencia en un banco típico de listones de madera, colocado en la Cruz Verde, frente al nuevo centro vecinal del barrio de La Piedad, donde antes hubo una escuela pública. Yo paso frecuentemente con mi coche por la Cruz Verde, y Pepe siempre me reconocía: “¡Adiós, Tito!”
Pepe era un veloz ala en baloncesto, en el mítico CB Independiente de La Orotava, año 1955 y siguientes. En especial en el 55, cuando aquel famoso campeonato de liga de segunda insular, entre cinco equipos de La Orotava, dos del Puerto y uno de Icod.
Pepe fue un buen jugador de baloncesto, y mejor amigo donde los haya, y nunca se olvidó de aquellos años. Ahora le dedico yo estas cuatro letras mal pergeñadas -- la urgencia en que corra la mala noticia, manda--- a vuela pluma, que viene a ser una simple metáfora de su velocidad, la de Pepe ‘Arencibia’, por la línea lateral de cal en la cancha de tierra de Franchi Alfaro, en especial el año antes dicho de 1955, año del auténtico CB Independiente, el más genuino, en el que yo ejercía de Espectador impenitente.
Fue el CB Independiente 55, el de Isidro, Chago, Antonio Hilario, Diego Juan, Alfonso Dorta, Aquilino Robles, Raúl, Perico, y los dos que luego de inmediato se fueron a la diáspora: Pepe el gordo y un ya entonces veterano Alfonso Machado; y por supuesto, Pepe ‘Arencibia’, un bólido, repito, raudo y veloz al recoger y pasar el balón desde las bandas.
Descansa en paz, Pepe. Me decías siempre “¡Adiós, Tito!” (mi nombre familiar), siempre me reconocías al pasar en mi coche, desde el banco de la Cruz Verde. Y ahora te respondo, como siempre “¡Adiós, Pepe!”.
Nota adicional:
Por la rapidez y el ‘a vuela pluma’, y la falta ¡ya senil! de memoria, en este artículo sobre el fallecimiento de Pepe ‘Arencibia’, me faltó mencionar al menos a dos jugadores más del INDEPENDIETNE CB de 1955: Deogracias Álamo, que lo fue también durante varios años, y el baloncesto constituyó un deporte principal a lo largo de su vida, desde que jugaba con el CB OROTAVA, en 1947, con 16 años de edad, en la cancha del ‘Campo Tenis’ del Recodo (hoy hay una flamante fuente); y de Cristóbal Gonzalez, que luego se casó y se residenció en las afueras del Puerto de la Cruz; ambos ya fallecieron.
ESPECTADOR EVARISTO FUENTES (TITO)