María Isabel Ascanio.
Alucinaba con un cielo colmado de estrellas,
pero me sorprendió un amanecer brillante.
Levante vuelo rasante sobre un mar calmo,
y me dejé llevar como las nubes por el viento.
Alucinaba con un amor perfumado de azares,
pero el salitre marítimo humedeció mis alas.
Me sentía gaviota en primavera desplegando
mis alas al mundo tratando de abrazar la vida.
Fugaz fue el vuelo, así como tu amor en invierno,
recorrí miles de kilómetros en busca de serenidad.
Encontré un mar revuelto, tempestuoso y oscuro,
me dejé morir, para no ver, no oír, ni sentir.
Hoy día, renuevo mis votos y vuelo, vuelo alto,
abandono tus orillas y sin mirar atrás me alejo.
Un nuevo amanecer me espera y prometo no llorar,
esta vez seré golondrina en verano.
Alucinaré como siempre lo hago,
pero por hoy, solo por hoy aprenderé a vivir
la estación que me toque en suerte.
D/reservados 2013.
Bs As Argentina.