Periódico digital del Norte de Tenerife
Esteban Domínguez
Tengo muchas cosas pendientes que hacer, entre otras, la preparación de alguna publicación antes de que el peso de los años, se nos venga encima, y creo que es ahora el momento, cundo ya he dejado el uniforme colgado y que me sirvió durante 44 años de trabajo, para conocer muchísimas gentes que ya he otros artículos he comentado muy brevemente.
Por lo tanto, voy a intentar aprovechar este tiempo para hablar sobre Tigaiga, lo primero, y punto seguido de mi pueblo, pero no en este artículo, pues sería freír el huevo antes de que la gallina lo ponga.
Como bien dice nuestro común amigo el investigador don Manuel Rodríguez Mesa, “de Tigaiga hay mucho que escribir, y mucho que aprender” aunque ya existen algunos que se lo saben todo o casi todo. Me alegro que así sea, pero yo también tengo muchas reservadas que otros no saben sobre Tigaiga, en particular, y también de Los Realejos en general.
Unas de importante relevancia, y otras de segunda clase por decirlo de alguna manera. Lo que pasa es que ahora mismo, mi secretaria está de vacaciones en Tailandia, y tardará por aquellas tierras, algún tiempo, ya que su descanso lo suele hacer cada dos o tres años, con el fin de que el tiempo libre le luzca, y tome buena nota de esa encantadora tierra.
Lo prometido: si quienes me han ilusionado con este nuevo proyecto cumplen su palabra, yo haré lo propio e intentaré por todos los medios llevarlo a cabo. Lo único que no sé, es cunado lo terminaré, ya que las vacas gordas ya no existen.