Reyna Alayón
En cada movimiento
En el juego del amor
En el eterno cielo
Los amantes no conocen la vergüenza
Se desvisten de toda timidez
Y en un lugar secreto
Se entregan con pasión desmedida
Recorriendo cada trozo de piel
Con besos y caricias desmedidas
Se humedecen de loca pasión
Cada amante sabe
Adonde anida la cúspide del placer
Ella en sus adentros femeninos
El en la profundidad de su amada
Llegan al éxtasis
Abandonando la tierra
Y alcanzando las estrellas…