Reyna Alayón
He probado mil sabores pero sin duda el mejor sabor de todos es el sabor del pecado, de lo clandestino, del amor en secreto y en silencio...
Esto no tiene comparación con nada en el mundo es tocar el cielo con las manos. Es sentir el destello de las estrellas iluminarte.
Es vivir plácidamente. Sentir el amor correr por el torrente sanguíneo. Es amor y locura...