Esteban Domínguez
El paso de los años nos ha dejado el imborrable recuerdo de tantos viejos comercios que ya no están, pero si miramos hacia atrás y haciendo un pequeño esfuerzo de memoría, recordamos algunas viejas nostalgias que de alguna manera, formaron parte de nuestra vida diaria.
Y si por el Realejo Alto recordamos a la venta de doña Juana la de la cruz en la Calle del Medio y un poco más arriba, había otra cuyos dueños no recuerdo. También recordamos aquel viejo baratillo frente a la oficina de Correos que allí estaba. Otra de las ventas muy conocidas era la que encontraba entre la calle del Sol y la de la Pila, justo en la esquina.
Aparte de estos comercios, recordamos los bares como el de Miguel "el pachincha", el de Melchor, el de Farrais y otro que existió en frente de la zapatería, entre otras muchas ventas y bares que en este lugar se establecieron.
Si por la zona baja nos adentramos no podemos olvidar aquellos viejos comercios y bares que recordamos. En la zona de la calle llamada General Mola, entre San Agustín y el Realejo Bajo, recordamos, la venta de Eulalia y de su hermano Felipe el de "la recobita", la venta de tejidos de don Pedro "el pepón", la tienda de tejidos de don José María Chávez, en San Agustín, o la Venta de Manola y Tomás Díaz en el mismo lugar, y aquellas que existieron frente a la plaza de don Joaquín García Estrada, popularmente conocida como "plaza de las flores". Tambien la venta de ultramarinos de "el puente" y la tienda de prendas de vestir que allí existieron, y en frente al chiringuito de Manuel "el del puente", la carnicería de los Ojedas, y la venta de abonos entre otros tantos.