Periódico digital del Norte de Tenerife
Trato de encontrar tu cara
en el rostro de otra gente,
pero no la veo en ninguna,
todas son muy diferentes.
Quizás sea qué les falte
el calor de tu mirada,
con ese mirar profundo
qué me tenía trastornada.
Qué me apartaba del mundo
y ya nada me importaba
porque al mirar yo tus ojos
mi vida se transformaba.
Y es por eso qué me hundo
en multitud muy variada,
tratando de ver tu rostro,
buscando aquélla mirada.