Periódico digital del Norte de Tenerife
El carnaval realejero continúa con total éxito
Esteban Domínguez
Es sano y alegre que la gente olvide la crisis, se tape la cara o se la pinte, y que salga a la calle. Que disfrute de estos días de fiesta y que lo pasen muy bien entre los suyos o con sus amigos, que para ese se hace el carnaval.
Aquí en Los Realejos el carnaval salió a la calle como espectáculo o como coso y quizás como cabalgata, en el año 1984. Fue una fiesta espontánea pero muy deseada por muchos que ese año lo pasaron en grande.
Tengo guardados muchos recortes de prensa, sobre todo de los que yo envié a EL DIA, y el primer cartel que pintó el artista Moncho Barrajo, que no lo hizo con intención de dáselo al carnaval de Los Realejos, sino que la había confeccionado para el carnaval de Santa Cruz, pero los políticos santacruceros prefirieron otro, y no estimaron conveniente aceptar el trabajo voluntario de Moncho Borrajo.
Se trababa de un drago, y en su parte superior dos sombreros adornados con dos sterlizias unas caretas y al pie del mismo un agrupo de mascaras en corrillo terminaba este cartel con una farola bambaleando como si se tratara que festejaba la fiestas con botella en mano.
Ese cartel del que me supongo ya no quede ninguno guardo un ejemplar que debe de estar en alguna gaveta muy bien cuidado.
Ese primer carnaval en la calle partió desde la Plaza de san Sebastián con dirección a san Agustín y lo puso en marcha el Centre de Iniciativas y Turismo (C.I.T.), idea que surgió en una reunión que esta entidad celebró en el Hotel Maritim de Los Realejos, y que tomó su espacio en la prensa. Recuerdo que en esos años era corresponsal de EL DIA en este municipio don Mariano López Palacios, si mal no recuerdo y al frete del C.I.T. estaba Cándido López García, Paco Acevedo, Pedro Fabiano y un grupo de hombres que intentaban darle vida a este fiesta carnavalera.
Juan García Dumas se convirtió en el fotógrafo “Oficial” de ese carnaval, pues con cámara en ristre no fallaba en sus instantáneas.
Hace unos días escuche al amigo Paco Acevedo recordar aquellos primeros pasos que se dieron para llevar a cabo ese primer carnaval en la calle, y entre otras cosas dije que el ayuntamiento le había dado como ayuda 63 mil pesetas. Pienso que la cantidad que el alcalde de aquel entonces, don santiago Luis García ofreció si mi memoria no me falla 83 mil pesetas que sirvieron para pagar alguna que otra orquesta de las verbenas que se celebraron en la plaza de san Agustín.
Otro dato que a Paco se le olvidó, era que Juan Dumas y este que hace este comentario, nos pasábamos parte de la noche tomando fotos, ya no sólo en la plaza a aquellas primeras murgas como Los Rigieras y otras, sino que además acudíamos a la gasolinera de Dámaso para que el repartidor de EL DIA se llevara los negativos y se publicaran las correspondientes fotografías, que otro aprovechado icodence se tomaba como suyas: F.D nunca cargó su maquina fotográfica pero quería convertirse en protagonista de nuestro carnaval y de nuestro trabajo, y algunos de mis artículos los firmó de puño y letra que se pueden ver en las fotocopias que conservo.
De cualquier manera, aquel carnaval fue casi sin pensarlo y sin dinero, y la gente lo pasó en grande, porque luego ya casi finalizado el carnaval, en la Sala de fiestas el “Coco Loco”, se celebraba la elección de la Mascara.
A parir de ese año. El carnaval de Los Realejos fue tomando fuerzas y el Centro de Iniciativas y Turismo le puso en bandeja al ayuntamiento un carnaval hecho, del que luego nacerían muchas murgas.
La pena es que seamos tan débiles de memoria y que no se tome nota de todo aquello que puede pasar a la historia. Y si estoy equivocado en lo que he dicho, que me lo den a demostrar, porque a muchas reuniones acudimos posteriormente al Casino Realejos para organizar años después este Carnaval que a ido avanzando con el paso de los años, y se a posesionado como uno de los carnavales más importantes de los años 80 en Los Realejos.