Ángel Ferrero Machado
CÒMO COMPRENDER LA RUECA DE LA VIDA
Cómo comprender la rueca de la vida,
Cómo desgranar las tuercas sin partir tornillos,
Cómo avanzar sin ruedas tantas millas, exangüe de...
tanta piedra y roca, tanta ágata sin centro, tanto espanto.
No quise ocasionar tanta molestia
, ni embarullar las aparentes calmas de mayores.
No quise apabullar las mansas arenas,
arremolinar las siestas en callada presencia.
Por eso callé mirando zapatillas de lona
desgastadas de tanta quietud pateando piedras
hacia un invisible arco ovacionado.
Por eso un día exhausto del silencio
inventé un grito misterioso
parturienta y loco.
Supe hacer reír y morder rabia,
supe distraer a distraídos,
simular vestidos y disfraces casi exactos.
Cómo destejer andando raudo entre titanes,
cómo reaprender el hilo contra hilo,
macramé fatal, pendiendo agujas.
Cuentas fantasías, artesanía mi insania teje,
cuencas vacías descubriendo sesos.
Cóncavo existir, fetal arrullo interrumpido a veces,
las madres de los huérfanos sangran leches
y los huérfanos mueren de tristeza entre arreboles.
Nadie entiende el por qué, nadie cuestiona,
se desliza como nota en un piano triste y emociona.
yo tampoco brillo, ni luzco medallas o diplomas.
Sólo llevo un traje de cebra, cojeo entre fantasmas,
me encabrito a veces,
soplo fuerte y bostezo.
El inmundo mundo me titula indiferente,
los astros ignoran mis plegarias.
No soy yo ni tampoco él
la primera persona de esta historia,
es la rueca de la vida
en su ilusorio vaivén que tambalea
las sapiencias cultas ocultadas.
Denme una rosa roja, un clavel de ojal,
un nomeolvides tieso.
Denme los harapientos niños su rencoroso ojo.
Denme un dedal vacío y pondré mi brazo,
denme amor y calmaré mi infinita sed.
El amor salva al peor de los reos
, el amor es la estrella mesiánica.
¿Lo sabías?