Celestino González Herreros
COPLAS A LA CELESTIAL ROMERA
Por los caminos de mi tierra
alegre y bullanguera, voy
entre cantos y risas,
hacia la Virgen, desde la sierra
cabalgando; esta alegría le estoy
entonando a mis isas,
mis malagueñas y las folías,
las que, siendo niño, en la cuna,
mi madre me cantaba
mientras besaba las manos mías
y me inundaba de ternura,
cuando su cantar me brindaba.
De romería a Candelaria
siguiendo la ruta mariana
voy mi guitarra rascando
como tradición legendaria;
acompaño la caravana,
mis penas atrás dejando.
Anoche me fui al camino
y desde ese entonces no paro
ya que el trayecto es largo
para este viejo peregrino;
pero pensando en su amparo
mi cansancio descargo.
Anoche con ilusión sentía
desbordarse mis sentimientos,
pensando en el encuentro
con la dulce y bella María
caminando con sus pasitos lentos
hacia su Altar, adentro,
donde está su trono celestial,
cual nido de tiernas promesas
por ser Romera Mayor...
En el deificado manantial
con sus bendiciones excelsas
nos brinda su gran amor.