Periódico digital del Norte de Tenerife
No necesito escuchar
los acordes de violines,
me basta con tomeguines
y sus trinos al cantar.
Ni del sueño despertar
entre sedas y cojines,
con el olor a jazmines
yo me puedo conformar.
Deleitarme en simples cosas,
del sol al atardecer,
abrir la ventana y ver
el jardín lleno de rosas.
Con amigos conversar,
los problemas compartirlos,
lo que siento, escribirlo,
y en familia disfrutar.