Periódico digital del Norte de Tenerife
Esteban Domínguez
Cambio de la junta directiva de la AA.VV. “Las dos Palmeras”
Por fin llegó el cambio de la junta directiva de la AA.VV: Las dos Palmeras. Y me da la impresión que llegó demasiado tarde ya que el presidente saliente, se encontraba muy cómodo en el trono sin intentar mover una piedra en este lugar.
Muy poco le dolía a este señor los problemas de este núcleo poblacional, y en muy pocas veces se le vio la cara por estos lugares, tampoco a quienes el designo a dedo en su día entre sus amigotes, y claro tampoco el vecindario no se molestó en pedirle responsabilidades.
Yo era miembro de esa junta directiva y en vista de lo que estaba ocurriendo, me quedé en mi casa, pues ni siquiera convocaba reuniones con los componentes de la junta directiva. Junta que se sepa convocó asambleas ni tomó decisiones firmes y contundentes.
Pasaba el tiempo reglamentario que establecen los estatutos y el intelecto personaje le importaba un pimiento.
Hace unos meses unos vecinos ya cansados por la forma de actuar del presidente, máximo responsable de la junta directiva, y en vista de la paralización que iba tomando el rumbo de la AA. VV. deciden salir a la calle en busca de firmas para entregarlas en el ayuntamiento y hacerle dimitir, y nombrar una nueva junta directiva, sabiendo de ante mana que una junta directiva y según los estatutos, no puede estar en el cargo mas de dos años, salvo que se vuelva a presentar y sea reelegida.
Pues bien dado lo sucedido, que recogieron las correspondientes firmas y se llevaron al ayuntamiento por u grupo de personas, y el alcalde ya enterado de lo que estaba sucediendo ordena que se celebre una asamblea general ordinaria y que sean los vecinos del Realejo Bajo los que decidan.
Por otro lado, me cuentan que un policía municipal entregó al presidente dicha carta que tenía que firmar, y se opuso. Al final el policía cumpliendo con su deber ordena al presidente que firme el escrito enviado desde el ayuntamiento.
Y al eterno presidente no le quedo otro remedio que obedecer y firmar según se comenta en este lugar.
Unas semanas, el presidente convoca sin más remedio una asamblea general ordinaria, y es en esa asamblea donde se constituye una nueva junta directiva que será la que de ahora en adelante se ocupe de los problemas del Realejo Bajo que son muchos.
La noticia causó gran sorpresa, que nunca el presidente saliente se había preocupado por los problemas de este legar.
Por tal motivo felicitamos a quienes han dado la cara ante el ayuntamiento y a quienes de ahora en adelante pondrán en marcha el tranvía, y saquen al Realejo Bajo del poso en que lo habían metido el presidente saliente y su grupito de amigos, y que jamás le había dolido los problemas del casco histórico del Realejo Bajo.
Finalmente desearle todo lo mejor a la nueva junta directiva y que los vecinos apoyen y sugieran nuevas y válidas iniciativas al unto municipal de gobierno, que de seguro les apoyará en la medida de lo posible.