Judith Cecilia Correa
Pasión sin límite
que trascordad mis
delirios...
Aspiro el olor dulce
que emana de tu pubis
lugar donde tu boca
busca con esmero el
riachuelo para calmar
tu sed...
y mientras mi mirada se
vuelve cómplice y ansiosa
poseída en ritos de carnalidad
que espera la tormenta tempestiva
de una demencia que invade el
lenguaje de mi cuerpo hasta hacerte
pecar y derramar tu agua..