Sheina Leoni Handel
Fascinante es caminar en la ciudad un domingo
pues parece dormitar alejada del bullicio
que la deja descansar y se vuelca hacia otro sitio.
Las calles casi vacías, sensación de plenitud,
los edificios sonríen, parecen focos de luz
pues la enorme marejada que la suele atribular
durante los demás días hoy no se siente llegar.
En esas calles vacías que aprovecho a recorrer
conociéndolas a fondo pues están a mi merced
dejo volar mis recuerdos pues no hay nada que temer.
La felicidad me turba al pasear por el lugar
no tengo tiempo ni hora, nadie me vendrá apurar,
este día es solo nuestro, no nos podrán perturbar.
Se siente llegar la noche, se comienza a iluminar
cientos de ojos se abren, todo vuelve a comenzar
y la ciudad de a poco se empieza a desperezar.
Dentro de muy poco tiempo, el ruido renacerá,
entre crujidos y gritos el lugar revivirá.
Solo me queda un momento y lo debo aprovechar;
acompáñame, mi luna, en el trayecto final.