Periódico digital del Norte de Tenerife
Esteban Domínguez y José Peraza
EL BELÉN VIVIENTE DE TIGAIGA CUMPLE 37 AÑOS DE UNA LARGA TRADICIÓN
Parece que fue ayer, cuando don Guillermo Navarro, animaba a las gentes de Tigaiga a confeccionar su primer portal en la Ermita del barrio, y se logró gracias al entusiasmo de sus vecinos y de Domingo Abreu González que fue quién se encargó de confeccionarlo en un rincón de dicha ermita con la imagen de la Inmaculada y un San José. Corría el año 1972, y fue aquel acto muy solemne tal y como don Guillermo Navarro esperaba.
Unos años después ya aquel recinto sagrado era muy pequeño para dar cabida a la gran cantidad de gentes que querían vivir este acontecimiento, y fue entonces con la llegada del nuevo párroco don Ramón Padilla Brito, cuando dicho Belén, se traslada a la plaza con el fin de dar cabida a muchas personas que esa noche del 24 de diciembre, allí acudían, aunque su inicio comenzó con un portal sencillo como ya hemos dicho.
El traslado del Belén desde la ermita a la calle y plaza de La Hispanidad fue todo un acierto ya que dada la fuerza que el mismo iba tomando, la concejalía del Cultura del Ayuntamiento de Los Realejos, colaboraba de manera especial en la confección de mismo y aportaba materiales pinturas, luz y sonido con el fin de darle a este acto sacramental la mayor difusión posible. Objetivos que se cumplieron porque después el Belén Viviente de Tigaiga, participaría en una muestra que tuvo lugar en el Teatro Albéniz de Madrid junto a otras comunidades.
La Comunidad de Madrid eligió al Portal Viviente de Tigaiga según la Agencia de Noticias (Efe) y que fue publicada en el periódico EL DIA de fecha 24-8-90, y que junto con otras tradiciones religiosas y tradicionales, en la celebración de la exposición que con el título “El Auto Religioso en España” se celebró en el año 1991 en el citado Teatro de la capital de España.
Ahora cuando ya la nochebuena es esperada con gran ilusión, una vez más el Portal Viviente de Tigaiga que tiene fama de ser uno de los mejores de Canarias, y puede ser contemplado por miles de personas, que acuden hasta este lugar, a vivir en vivo la Nochebuena.
Allí veremos con la vecindad de este histórico barrio, lo transforman, y se convierte en un portal natural, en el cual sus personajes se asemejan a los viejos tiempos bíblicos, donde además se celebrará la misa del gallo, tradición que se mantiene desde aquel ya lejano año de 1972.
Esa noche Tigaiga se convierte por muchas horas en ese pueblecito de Palestina llamado Belén, y al calor de una vaca y una mula, nacerá el Redentor del mundo; el Niño Dios, Rey de reyes y todo lo creado.