Periódico digital del Norte de Tenerife
Eli Isaías Pérez Núñez
El Código Da Vinci: ¿Realidad o ficción? La novela de Dan Brown El Código Da Vinci, 1 ha alcanzado una venta de más de 40 millones de ejemplares y ha sido transformada en un taquillero filme.2 La publicidad que generó ha sido extraordinaria. El Vaticano y el Arzobispo de Canterbury la han condenado, 3 y Dan Brown ha sido demandado en vano, acusado de plagio, por los autores de otro libro de ficción muy similar titulado El enigma sagrado.4 De la masiva atención de los medios surgen tres interrogantes: ¿Cuál es el atractivo del libro? ¿Por qué suscitó tantas reacciones? ¿Deberíamos prestarle atención?
Resumen del argumento
Para responder a estas preguntas, analicemos primero el hilo del argumento de la novela. Robert Langdon, un profesor de “Simbología”5 en Harvard, es requerido por la policía de París para resolver el grotesco asesinato de Jacques Saunière, curador del Museo del Louvre. La acción se desarrolla en el período de 24 horas reales, y comienza con los misteriosos códigos y símbolos escritos por Saunière ya agonizante. La acción sigue las andanzas de un asesino perteneciente al Opus Dei, quien aparentemente va un paso por delante de Robert Langdon y de la criptóloga francesa Sophie Neveu, heroína de la obra y además nieta del curador asesinado. Las aventuras de Robert y Sophie los llevan a pedir consejo al misterioso y opulento Sir Leigh Teabing, un “experto” en reliquias e historia cristiana como la del Santo Grial, a cuya adquisición Teabing obsesivamente ha dedicado su vida. Ante la atónita pareja, éste revela hechos históricos que, según él, si se hicieran públicos podrían destruir la fe cristiana, puesto que niegan la divinidad de Cristo y la historicidad de la Biblia. Afirma además que los papas y el Vaticano han conspirado para suprimir por muchos siglos la dimensión femenina del cristianismo.
El principal secreto revelado por Teabing es que el Santo Grial6 no fue el cáliz de la Última Cena, sino que es María Magdalena, la esposa de Jesús y madre de Sarah, una hija de ellos. Por su intermedio el linaje de Cristo llega a los reyes merovingios de Francia; a la vez, ella es la persona a quien Jesús nombró líder de su iglesia. Las claves que confirman que María Magdalena es el Santo Grial se hallan ocultas en La Última Cena y otros cuadros de Leonardo da Vinci, un alto miembro del Priorato de Sion, según figura en Les Dossiers Secrets de la Biblioteca Nacional de Francia.
Al final de la novela el lector descubre que Teabing es el mentor de los homicidios y que Sophie desciende del linaje de María Magdalena y Jesús, por lo que personifica el Santo Grial. La novela culmina cuando Robert Langdon, informado de esta realidad, rinde homenaje a los huesos de María Magdalena, que yacen secretamente bajo la pirámide de vidrio diseñada en 1986 por I. M. Pei, en la entrada al Louvre.7
¿Cuál es el atractivo de este relato fantástico?
En primer lugar, la novela es una obra dinámica y repleta de misterios, de cautivantes claves, códigos y juegos de palabras, además de héroes, villanos, y una heroína (Sophie) en dificultades. En segundo lugar, el libro propone conspiraciones y resucita polémicas antirreligiosas, especialmente dirigidas en contra de la Iglesia Católica Romana, aprovechando los escándalos que la han afectado en años recientes. En tercer lugar, el libro entrelaza eventos y personajes reales, desde el Emperador Constantino y el Concilio de Nicea del año 325 al cuadro La Última Cena de Leonardo Da Vinci, que supuestamente representa a María Magdalena como uno de los 12 discípulos en lugar del amado Juan (aunque si esto es así, ¿dónde está el discípulo que falta?). Según Dan Brown, el Concilio de Nicea declaró oficialmente divino a Jesús mediante un voto manipulado y de escaso margen que también fijó el canon del Nuevo Testamento. Teabing afirma que hasta ese concilio se creía que Jesús era un mero mortal y se tomaba en cuenta la información de otros “evangelios”. En cuarto lugar, el libro atrae a los adherentes a la Nueva Era y a algunas feministas que han creado su propia versión romántica y pagana de una religión y unos rituales basados en “la divinidad femenina”.
¿Por qué es importante para los cristianos?