Periódico digital del Norte de Tenerife
El fuego se ceba con los montes de Los Realejos
Esteban Domínguez
Viento, lluvia incendios, parece que le han tomado el gusto al municipio de los Realejos. Y esto de fuego en nuestros montes habrá que buscarle una rápida solución.
Las autoridades provinciales deben de prestar más atención a estos sucesos que se ceban nuestros montos, porque no es esta la primera vez que esto ocurre. Ya han sido muchas las veces que el fuego arrasa el pinar y pone en aprieto a muchas personas que no saben que hacer ni donde ir.
El pasado 30 de octubre fue otro día negro y rojo para este municipio. Hay muchos comentarios sobre los incendios que han sucedido en Los Realejos. Ahora dicen que con cable de alta tención fue el culpable por irse al suelo, pero no sólo estos comentarios nos confunden, también los políticos deben de poner el remedio más eficaz y evitar que esto suceda.
La noche ya comentada causó pánico en Los Realejos, ya no sólo por motivos naturales como puede ser el viento y las lluvias, sino también porque el fuego está empeñado en destruir nuestros montes y las causas de otros anteriores que llegaron hasta Santiago del Teide aún no se saben con certeza.
Nadie dice nada y comprendemos el Fran enfado del alcalde realejero don Manuel Domínguez que no va a quedarse quieto, porque el 30 de octubre todos los realejeros clavaron sus ojos en el mirador de La Corona. Las llamas y el viento parece que intentaban no dejar pasar a quienes querían acaban con aquella pesadilla y todos nos preguntábamos: ¿Que hubiese pasado si el fuerte viento reinante hubiese estado a favor del fuego?
Dicen nuestros mayores que la naturaleza es muy sabia, pero nadie puede sin los medios necesarios luchar y evitar catástrofes como la comentada si carecemos de herramientas y personal especializado.
Espectáculo nada agradable en vivido el 30 de octubre cuando todos estábamos atentos a este inesperado suceso, y fueron varias las familias que tuvieron que abandonar sus casas para evitar desgracias personales ya que el viento favoreció en algunos momentos a la proclamación del fuego con grandes llamaradas y que para llegar al lugar era muy difícil por lo escarpado del terreno y la hora en que se inició.
El Realejo tembló de pánico, y no era para menos porque al parecer el fuego ha hecho mucha mella en este municipio, ya no solo en nuestros montos, sino también en conventos y la iglesia de la Concepción, hoy totalmente reconstruida gracias a la bondad de los realejeros y el trabajo efectuado del Padre Siverio en altos organismos del estado, junto con la junta de restauración.
Motivos más que suficientes para dormir con un ojo abierto y otro cerrado, porque los incendios acaecidos en este municipio nos hace pensar que habrá que buscarle desde los altos organismos, la solución a tantas desgracias el fuego destruye y que ha destruido durante muchos años.
Ahora habrá que actuar con dureza con quienes tienen el deber de solucionar el problema, y ya hay nombres de políticos que deben dar la cara y no esconder el pico bajo el ala como la perdiz.