Sheina Leoni Handel
El anciano se prepara
a sentarse en la vereda,
vuelan los niños contentos
como viento en primavera
y apenas lo ven llegar
sin demora lo rodean
Su vieja silla lo espera
mientras el hombre se acerca
no se escucha ni un sonido,
la nueva historia comienza
entre rostros de ilusión
y ojitos de sorpresa.
Los aplausos suenan firmes
cuando el narrador termina
La ansiedad está latente
esperando un nuevo día
en que habrá un nuevo cuento
que iluminará su vida.
El hombre intenta dormir
con la paz que trae la noche,
que lo cubre con su manto
y lo mira con reproche
pues se encuentran expectantes
esas estrellas ansiosas
esperando al narrador
que les dedica una historia.