Periódico digital del Norte de Tenerife
El Realejo Bajo ausente en Navidad
Esteban Domínguez
A estas alturas del mes de diciembre, la plaza del Realejo Bajo y el edifico de la Asociación de Vecinos las Dos Palmeras, nos tienen alumbrado navideño, y da la impresión, que para los políticos el Realejo Bajo no cuenta ni siquiera en navidad. No se ha tenido en cuenta desde el ayuntamiento, que debe de ser el casco histórico el primero en ser iluminado, pero no.
Volvemos a lo mismo: ya lo había hecho el anterior grupo de gobierno, y ahora, cuando creíamos que los populares iba a ser más considerados con el Realejo bajo, resulta que no es así: que volvemos a los mismos derroteros de siempre. Están empeñados en hundir al casco histórico, y lo van a lograr porque tenemos una Asociación paralizada, muda y ciega dirigida por un presidente que no se le ve el pelo y con unos acompañantes que les importa un pimiento lo que aquí ocurra, pero ya esta bien de tanta tomadura de pelo…¿no creen ustedes que ya somos mayorcitos como para que nos tomen tan descaradamente el pelo?
O el grupo de gobierno se pone las lilas y actúa con responsabilidad, o tendremos que comenzar a dar “caña”. Aquí todos somos iguales y la piel es del mismo color. Por lo tanto, en Navidad el casco histórico se merece un respeto. Una especial atención, y vemos como es todo lo contrario. Volvemos al cuento de la lechera.
Sr. Alcalde, con todo el respeto que usted se merece, no deje caer en el poso al casco histórico del Realejo Bajo. Sáquelo de la tumba y resucítelo. Déle vida. Haga que de una vez y para siempre, el Realejo Bajo esa ese lugar a proteger y conservar. Intente a pesar de la crisis que “querer es poder”, aquí también vive gente que pagan unos impuestos. Ellos también se merecen que en fechas como las presentes, los tengan en cuenta desde el Ayuntamiento y no los dejen tan aislados o abandonados precisamente cuando ya en muchas calles del municipio, ya ha llegado el alumbrado navideño, menos en los lugares que aquí le señalo.
Creo que el Ayuntamiento no debe discriminar al casto histórico, ni seguir por los mismos derroteros que los llevó C.C. y a mí le da vergüenza como realejero del trato que viene recibiendo este lugar, y mucho más el Realejo Bajo, pues si al grupo de gobierno, no le duele el Realejo Bajo, a mi sí, porque no me conformo con aquellas lusitas que cuelgan de las farolas de la calle. Para mí, esto es una tomadura de pelo que no admito por mucha crisis que exista y que no se ve reflejada en otros lugares del municipio.