Periódico digital del Norte de Tenerife
María Eugenia Leal
No se puede calcular el valor del tiempo cuando se ha perdido, no hay cifra a estimar...solemos decir mañana haremos, mañana iremos, esperaremos a mañana, quizá mañana...
Y pregunto: ¿Si el día es hoy? ¿Si no hay mañana? ¿Qué hacer? ¿Esperamos a la vida que dicen, hay después de esta vida?
Al respecto debo afirmar que creo en Dios firmemente, que si de algo he tenido convicción en mi vida es de su existencia, sin embargo creo que nos dio esta maravillosa vida como un gran regalo, una oportunidad para hacer de ella lo mejor o lo peor; pero que depende solo de nosotros hacerlo HOY y sí ciertamente se preguntaran y ¿cómo lo hago todo hoy? les diré: “de la misma manera que no puedes dejar todo para mañana”.
Posponer constantemente nuestras ideas, metas, decisiones y oportunidades no solo nos resta tiempo para disfrutarlas, sino que a su vez hace que esto nos genere frustraciones. Una herramienta útil para canalizar nuestros pensamientos y en consecuencia pasar de ellos a la acción, es la MEDITACIÓN. Ésta nos ayuda a plantearnos interrogantes cuyas respuestas pueden no ser de nuestro agrado, pero seguramente era necesario escucharnos, como es probable que por el contrario la respuesta sea la ratificación de nuestras convicciones; el caso es que sea cual sea el resultado debemos pasar HOY de los planes de vida a las acciones de vida. Es un hecho que jugamos con el tiempo, creyéndonos dueños absolutos de él y cuando vamos a ver, ha transcurrido tan de prisa que luego somos nosotros los que la llevamos.
Hay dos refranes populares que hablan muy bien de lo aquí planteado uno reza: “No dejes para mañana lo que puedes hacer HOY” y el otro “De la carrera (Prisa) no queda sino el cansancio” Así que debemos meditar que deseamos para nuestra vida, fijar prioridades, establecer metas a corto, mediano y largo plazo que nos permitan alcanzar nuestros objetivos, diría yo utilizando otro refrán “Sin prisa, pero sin pausa”
La vida es HOY queridos amigos, la tuya, la mía…es HOY la vives HOY y transcurre HOY, ¿Qué tal si la vivimos HOY?... Hemos pospuesto tantas cosas en nuestras vidas que me temo que estaremos muy ocupados haciendo todo lo que dejamos de hacer AYER... HOY.