Periódico digital del Norte de Tenerife
Esteban Domínguez
Estamos en fiestas en Los Realejos
Estamos en la época de las fiestas, las celebraciones, las solemnidades y esta ya con el traje típico recién almidonado y planchado.
Mayo es el mes de las concurrencias, de los actos de mayor relevancia y también porque no decirlo, el mes de los encuentros con los amigos: olvidarnos de tantas penas juntos, y echarnos un vaso de vino crusantero o del Mocán, con una “perra” de chochos, así la cuenta nos saldrá mas barata. La crisis la dejamos a un lado, y nos vamos de romería, con el fin de pasarlo bien, de disfrutar en familia. De cantar unas folias o una alegre isa.
Mayo está de fiesta en Los Realejos, y aquí, en fechas tan tradicionales como las presentes, lo mejor
Es pasarlo bien, pero con prudencia. La cosa no está como para tirar los muebles por la ventana, pero en cada hogar no faltará la reunión familiar, el tradicional encuentro con gofio, la carne de conejo, el vino, las buenas chuletas hechas a la brasa y todo lo que de una u otra manera, haga de la fiesta en verdadero encuentro, y hasta con quienes nos quieren tanto que no son muchos.
Gordejuela que parece que asomó la cabeza por alguna red social, no sé lo que busca y donde quiere ir. Allá el con sus apreciaciones, pero no es tiempo para la disputa y el mal humor. Dejemos que la vida siga. Y salgamos a la calle a disfrutar de lo nuestro. De la Romería de San Isidro y de cuantos actos están previstos.
Que no se pierda el Festival de las Islas, porque ya este encuentro forma parte de estas fiestas de Mayo ni tampoco el concurso de vinos de Manolo Grillo. Ni las animadas verbenas, ni los actos religiosos en honor a la Virgen de los Remedios y que sea Ella la que remedie y interceda ante si Divino Hijo, para que en este pueblo reine la concordia, la armonía y la paz.
Estamos en fiestas, aprovechemos estos momentos para darle riendas sueltas al corazón, pero sin que se nos escape del pecho.
Y finalizo felicitando a las dos calles protagonistas de los fuegos del 3 de mayo. Un espectáculo digno de ver y de elogiar junto a tantas cruces (68), que hemos visto perfumadas de flores y buenos gustos.
Para todos quienes se sacrifican por mantener vivas nuestras tradiciones. Muchas felicidades.