Grisell Borges Arrazcaeta
EXACTAMENTE
No te limites a generalizar qué cosas
querrías conseguir. No tengas tan sólo
una vaga idea en cuanto a dónde
querrías llegar.
Dite a ti mismo exactamente qué es lo
que esperas de ti mismo. Haz que tus
metas resulten vívidas, claras y
precisas.
Ya sea que estés dando vueltas a la
manzana o atravesando el océano, tu
destino está siempre en un punto único
y específico. La única manera en que
puedes llegar a ese punto es definiendo
claramente y sin ambigüedades adónde
se encuentra.
Lo mismo vale para cada destino que
intentes alcanzar, ya sea que se trate de
un lugar, una persona, un objeto o un
conjunto de condiciones. Cuando la
meta es clara y específica y está
reflejada en tu mente con todo el color,
la textura, los sonidos y los
sentimientos, puedes tener la certeza
de que vas a poder llegar allí.
El éxito es, en gran medida, una
cuestión de decidir sobre cada pequeño
detalle respecto de lo que deseas
conseguir. Porque cada detalle que
visualizas te aporta un nuevo camino
hacia tu meta.
Sabe qué es lo que buscas, y sábelo con
detalle y precisión. Porque eso es
exactamente lo que conseguirás.