Overblog Todos los blogs Blogs principales Economía, Finanzas y Legal
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Periódico digital del Norte de Tenerife

Publicidad

FIESTAS POPULARES Y RELIGIOSAS

Antonio Pérez y Pérez

basilica-de-candelaria.jpgUna de las fiestas populares y religiosas  más importantes de Tenerife y Canarias son las fiestas en honor a la Virgen de Candelaria. En el pueblo de Candelaria está la Virgen, Nuestra Madre, la Morenita, como solemos decir. Y como dice la copla “Virgen de Candelaria, la más bonita, la más morena, la que tiende su manto desde la cumbre hasta la arena”. ¡Qué bonita copla! Seguro nos traerá  muy buenos recuerdos a todos. A mí me recuerda cuando era un niño y cientos de personas íbamos a Candelaria por el mes de agosto. Hace muchos años de esto ya. Antes era todo distinto a hoy. No había autopistas y tampoco había muchos coches en esa época. Por eso solíamos ir en guaguas o camiones. Yo recuerdo de ir algunos años en camiones engalanados y preparados para la ocasión. Mi padre tenía un amigo de Los Realejos que siempre preparaba su camión e íbamos conél. A los camiones se les ponía tablas a modo de asientos y se les adornaba con hojas de palmeras y algunas flores. Llevábamos comida para varios días. Solíamos partir al amanecer del día 13 o 14 de agosto. Mientras íbamos sentados en el camión, cantábamos bonitas coplas. El trayecto duraba varias horas. No era como hoy que en menos de una hora llegamos a Candelaria. Antes se tardaban dos o tres horas. Teníamos que ir por toda la carretera, pasábamos por todos los pueblos desde La Orotava hasta Candelaria. Eso sí, como decía mi padre, había que parar en algún sitio siempre para “repostar o “para coger fuerzas”. Eso quería decir parar para tomarse un buen vaso de vino por la mañana acompañado de algún “al madero”, bien por Tacoronte o La Laguna. Luego seguíamos el trayecto hasta Candelaria por la Carretera de  la “Cuesta las Tablas”.

 

Cuando llegábamos todo era muy bonito en esa época. Nos bañábamos en la playa, cantábamos canciones canarias, nos montábamos en los “cochitos de esmoche”, en la noria, comíamos churros calentitos. También estaban las típicas turroneras y le comprábamos turrones para traérselos a los abuelos y a los tíos. Y lo más importante era ver la ceremonia de los guanches y los fuegos. Pero sobre todo lo que más emocionaba era ver a Nuestra Madre, la Virgen de Candelaria cuando salía en procesión. Era emocionante y nos hacía muy felices. Eran tiempos más bonitos y todos íbamos con alegría para ver a nuestra Patrona. No hay palabras para describir todas esas cosas que nuestros padres nos enseñaron a amar. Cuando todo se terminaba volvíamos otra vez cada uno a su pueblo. Hasta el año siguiente de nuevo si la salud lo permitía. Eran otros tiempos de más solidaridad y se respetaban más las tradiciones.

 

Mucha gente del Valle de La Orotava iban caminando por la cumbre. Salían por caminos por Aguamansa, Santa Úrsula, Santiago del Teide, La Victoria La Guancha. Pero antes se respetaba más el monte que ahora.

 

Yo sigo visitando a la Virgen, pero no tanto en el mes de agosto. Ya no es como antes. Todo es distinto. Pero mucha gente sigue con esa bonita devoción en ese bonito lugar, la Villa Mariana.  Pero también en el Valle de La Orotava hay mucha devoción y en muchos sitios hay fiestas en su honor. En el mes de agosto y en la festividad verdadera que es el dos de febrero. Por ejemplo se suelen hacer unas fiestas muy bonitas también en La Candelaria del Lomo, en la Iglesia de Santo Domingo o en el Barrio de la Vera. Por eso en agosto yo últimamente disfruto de la misa aquí en el norte, en el Valle, en algún lugar en el que se venere a la Virgen de Candelaria. Por cierto, según he oído para diferenciar a la Candelaria del sur de las Candelarias del norte, se suele decir, cuando vamos a Candelaria “vamos a Candelaria la de lejos”.

 

Que bonito todo esto. Sobre todo lo que nuestros antepasados nos enseñaron. Y yo escribo estas palabras para intentar que no se pierdan esas tradiciones de sentir lo nuestro de sentir a nuestra Patrona, de ir a verla de vez en vez en febrero o en agosto, a Candelaria, a la Vera, a Santo Domingo, a Santa Úrsula o a cualquier iglesia en la que haya una imagen de nuestra Virgen. Lo importante es que todo esto no se pierda. Y también ir caminando por el monte, pero sin ensuciar ni hacer daño, sino alegres, cantando coplas y respetando el monte que es de todos y hay que cuidarlo.

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post