Periódico digital del Norte de Tenerife
Evaristo Fuentes Melián
SABOTAJE DE VERGÜENZA.
Nos debemos preguntar una vez más: ¿es España, sigue siendo España, un país de pandereta y castañuela?
Anoche, la noticia fue que, antes del partido del Rayo Vallecano- Real Madrid, Liga de Primera División del futbol nacional, entró en el estadio de Vallecas, presuntamente como Pedro por su casa, un equipo subversivo de bien preparados y especializados operarios con herramientas y conocimientos electrotécnicos suficientes, se subieron tranquilamente a la visera lateral de la grada ídem, y procedieron a cortar, uno por uno, los cables de los focos de luces de dicho estadio.
Las preguntas de rigor son: ¿Se habían revisado reglamentariamente las instalaciones eléctricas antes del partito? ¿Dónde estaban los guardias de vigilancia del estadio vallecano en general y de las instalaciones eléctricas en particular?
Hay unos cuantos hechos de averías de la luz en este estadio del barrio madrileño más popular. Pero, hubo una deficiencia que llamó más la atención en Europa, cuando en plena campaña de la Copa Europa, ahora champions, en partido del Real Madrid contra el Borussia Dortmund, al estadio Bernabéu se la cayó una de las dos porterías; no hace de esto más de un par de lustros. Ese colapso de la madera, las crucetas, larguero y redes, y postes con sus cepas, que yo sepa no sucedió nunca ni en el campo del Pichirre portuense, ni en el viejo Quiquirá de La Orotava.
Otro evento desagradable hay que apuntar también: el 24 de junio 1995, fiesta de San Juan, se estaba jugando la final de la Copa del Rey, pero la torrencial lluvia obligó a suspender el partido en el minutos 78.
En conclusión: para hacerle un ‘happy end’, un final feliz a esta mini crónica, he de recordar el trascendental partido, jugado en una invernal noche con agradable brisa del alisio, del jueves 14 de de diciembre del año 2000. Fue en el Municipal estadio Los Cuartos de La Orotava, en partido de la Copa del Rey, y precisamente se enfrentó el Rayo Vallecano con la UD Orotava. Fue en presencia de la entonces presidenta señora Rivero, del grupo Rumasa… Resultado 1-1. Luego ganó el Rayo en los penaltis.
En el estadio Los Cuartos, esa noche brilló y no falló la luz eléctrica, pero además contábamos, en caso de avería, con una brillantísima y esplendida Luna llena que hizo su imponente aparición por la ladera del este, y que a buen seguro hubiera suplido con creces todo apagón de lo artificial, un hipotético fundido de los plomos de la instalación eléctrica del coqueto estadio orotavense.
ESPECTADOR