Periódico digital del Norte de Tenerife
Hay diferencia entre la maleta del poema de Pedro Lezcano, que era una maleta de madera o cartón de emigrante pordiosero, años cuarenta y cincuenta del siglo XX; y las maletas del Congreso de los Diputados (también de algún imputado) del día 1º de agosto del presente año 2013. Aquella de Lezcano era una maleta de emigrante que, esperemos, no vuelva a proliferar en este futuro inmediato del siglo XXI; éstas, las del Congreso, son maletas de lujo, de los señores diputados que fueron a despiezar e insultar o a defender a Rajoy, para luego coger la jodida maleta de la trastienda maletero del mismo Congreso y partir raudos y veloces, y alegres, hacia sus lugares de destino en Ibiza, Formentera, Cabrera, Puerto de Cabras (¿locas?), Corralejo o… Pernambuco.