Ángel Ferrero Machado
Hoy el genio despierta en el humano,
acalora superficies, anega llanos y esteros,
florece el nuevo día con amparos de truenos
y esperanzas.
Hoy escupen realidades las celestes esferas,
torbellinos de lejanos mundos,
las evidencias estallan tanta mentira
y obsecuencias inducidas por lacayos
en creídos reyes.
Hoy es cambio hace tiempo esperado y postergado,
el humano comienza a destejer el chal
y a comprender su materia,
su naturaleza híbrida, el motivo del arte,
el sentido de nacer crecer y morir sin fin...
sin muerte.
Somos largos como trenes
y pequeños como granos,
somos rebaños engreídos
en suficiencia y mentas breves
arden la garganta en soledades.
No existe le muerte,
solo se perece para volver mañana
o retornemos cuando giren y turben los relojes,
cuando las marismas mismas tronen en valles o ríos,
cuando todo sea un film de butaca casi sola
entre paredes y guardianes de cieno.
De a poco como goteando.
todo se va aclarando,
el café se enfría mientras...
del cielo nos asombran ciertas luces,
ciertos sonidos atónitos y destellos.
Mientras el suelo amaga abrirse en un suspiro
y revelar subterráneo secreto
y las pieles de los dedos
y las palmas confiesan su sentido
y abren tajos dulces en la tierra mojada
para instruirnos sobre su materia.
Muchos temen y no es para menos,
ellos saben de su fin y de lo nuevo,
luego de acallar la razón
con fábulas de niños
y tergiversar por siglos la palabra.
La palabra nueva es la alabanza,
la ciencia unida al místico indagar
y la aritmética. La cuántica y el mito.
Yo no cuento todo
para que no me tilden de orate o me aíslen,
yo sólo insinúo un muslo levantando una falda,
entrecierro un ojo y te espío.
Todo todo conocemos y negamos
pues quizá seamos como ganado asustado
marchando creídos a mataderos, pero...
así pasamos por la vida sin estela,
ni preguntas, ni respuestas.
¡Eso no es vivir!...eso es arrastrarse cual gusano
por el mundo y luego nos quejamos
si nos pisan...