II. ERES SAVIA QUE
Nutre mis antojos
reverdece primaveras
florece otoñal deseo
sacia mis riberas
tus besos
desmadejan mis caderas
me adhieres como hiedra
a tu cuerpo sin fronteras
me llevas a la cumbre
del placer en tu jovial entrega
aras mi vientre
cosechas espasmos
que a tu ser enervan.