Periódico digital del Norte de Tenerife
La Habana
Aquélla ciudad lejana
de juventud, enamorada,
qué vio nacer nuestros sueños
y qué quedó abandonada.
Yo daría cualquier cosa
por volver a caminarla,
disfrutar de su bullicio,
y su música escucharla.
Con el calor de su gente
al despertar la mañana,
los buenos días vecina
y el café por la ventana.
La ciudad qué destruida
aún mantiene su belleza
y espera por otros hijos
qué recuerda con tristeza.
Esa ausencia qué retumba
cuál tañido de campana,
y qué evoca una ciudad
tan querida, tan cercana,
guardada en el corazón...
nuestra ciudad de La Habana.