Periódico digital del Norte de Tenerife
José Peraza y E. Domínguez
En algunos de los muchos papeles mal ordenados, porque soy un desastre en eso de ordenar, me encuentro unas notas que no tienen firma y que nos hablan de la Hacienda de La Coronela y que Dicen Así:
“A la entrada del histórico barrio de Tigaiga se encuentra esta hacienda cuyos herederos colaboraron en la construcción de la iglesia de La Concepción. A pesar de mostrar un notable deterioro en toda su estructura, aún conserva la génesis primitiva: un corredor interior y un oratorio cubierto por una armadura de raigambre mudéjar. Durante la época de doña Ana Machado y de su esposo don Francisco Machado Jaén, fallecido este último en 1696, la hacienda alcanzó su máximo esplendor, tanto económico como cultural”.
Esta es la nota que me encuentro entre muchos papeles. No se dice nada de la Virgen del Rosario ni de la fundación y aportación que estos señores realizaron para construir el magnífico retablo que el fuego destruyó el 5 de noviembre de 1978, y que gracias a su Venerable Cofradía y a tantos devotos, se logró construir el que ahora vemos. Una replica exacta de aquel destruido por el incendio.
La Virgen del Rosario es la única imagen que se pudo salvar del siniestro, gracias a la actuación de Kiko Garrido, quién tuvo que arriesgar su vida para abrir una puerta que detrás de la hornacina donde se encontraba la imagen, poderla tomar en sus manos cuando ya el fuego del incendio había salpicado el manto de la Virgen según una fotografía que conservaba don José Hernández Toste. Uno de los más fieles devotos de esta venerada imagen.
La Virgen de Los Dolores, por suerte, se encontraba en casa del padre Siverio y que en esos días la estaba retocando.