Periódico digital del Norte de Tenerife
La Luna y el Sol
parió la Luna
al hijo del Sol
con mucho dolor
lloró inconsolable...
La Tierra lo adoptó
para que el cielo
no se enterará
del pecado
de ellos dos
Desde arriba
lo mira crecer
queriendo
abrazarlo
con dulzura
decirle quien ella es
que por la noche
camina a su lado
consuela sus penas
vela su sueño...
Es el fruto
de la luz que ilumina
a su madre...
Su padre por el día
también lo cuida
lo admira al ver
la luz propia
que irradia en su vida
le decora el paisaje
con mucho color
también lo besa
con ternura y amor.