Periódico digital del Norte de Tenerife
Susana M Nino
Poco a poco nos acercamos más al final de nuestras vidas y no me aterrorizo en hablarlo. Quiero sentarme tranquilamente y poder recordar todos los momentos de amor, de ilusión, de prosperidad. Tomar lo bueno y lo malo, para así poder construir el final de mi camino.
Quiero dejar un legado de amor en mis hijos y familiares, quiero que cuando abran la maleta de la vida que dejo, puedan encontrar el significado de ella. Porque la vida es solo eso, una maleta con significado o quizás sin él. Todo depende de quien la este observando.
Recordemos que como vivamos, estaremos dejando a quienes nos rodean la mejor de las fortunas. Pero no todos podrán ver la fortuna inmensa que una maleta tiene. Es ahí mismo en donde vendrán muchas preguntas o quizás muchas respuestas.
No solo las cosas materiales pueden caber en una maleta, tenemos muchísimas mas cosas a nuestro alcance para dejar como legado, porque tanto como yo, tú también tienes tu maleta de vida, sueños, aspiraciones, comportamientos, alegrías y tristezas.
Los legados de amor, de fortaleza, humildad, perseverancia, gratitud, disciplina y muchos otros mas, serán los que quedan en este camino por la vida.... con cada uno de ellos quedaran recuerdos, enseñanzas y moralejas. Al final de nuestras vidas, nuestros hijos y familiares se tomaran un momento para encontrar el contenido de esa maleta que hemos dejado, se de antemano que todos encontraran su legado. Los recuerdos felices, cargados de buenas enseñanzas.