EL AYUNTAMIENTO EXIGE AL CABILDO QUE EJECUTE LAS OBRAS HIDRAÚLICAS COMPROMETIDAS, ALERTANDO DEL RIESGO PARA LOS CULTIVOS Y LAS ZONAS FORESTALES
Desde el Ayuntamiento se ha remitido una nueva petición al Consejero Insular José Joaquín Bethencourt, para que reconsidere la postura actual del Cabildo y busque una salida satisfactoria a los compromisos adquiridos con el municipio y sus agricultores.
El Ayuntamiento, haciéndose eco de la creciente alarma de los agricultores, alerta de la drástica bajada del nivel de la balsa en apenas un mes (un 80%), consecuencia de su desvío hacia zonas bajo riego no previstas. Peligran los cultivos y peligra el abastecimiento de los helicópteros en caso de incendio. El Ayuntamiento advierte de la adopción de medidas legales si persiste la situación.
El alcalde de La Matanza, Ignacio Rodríguez Jorge, ha remitido en estos días un contundente escrito (se adjunta) al Consejero Insular de Agua, Agricultura y Pesca, José Joaquín Bethencourt, alertando de los riesgos que como consecuencia del incumplimiento de los compromisos adquiridos, así como de la arbitraria y no debidamente explicada gestión que se está haciendo del agua de la balsa de San Antonio, corren tanto los cultivos de la zona como el área forestal cercana que es asistida en caso de incendio por los helicópteros. En julio de 2012 el Cabildo Insular asumió el compromiso de ejecutar una serie de trabajos que, entre otras cuestiones, permitirían el bombeo de agua desde el Canal del Norte a la Balsa de San Antonio. Sin embargo y a pesar de la insistencia municipal, tales compromisos no se han llevado a cabo, argumentándose públicamente por parte del Consejero Insular el pasado mes de abril que no había dinero para hacerlo. Situación insostenible
Desde el Ayuntamiento se entiende que la actitud es injusta e insostenible, y que el Cabildo de Tenerife debe buscar fórmulas –como la reorganización de recursos en función de prioridades y la pauta plurianual- para cumplir con lo que prometió. Se considera que ese compromiso no se puede quedar en un titular de prensa para salir al paso, esperar que llueva y que la gente se olvide de todo.
La situación es más grave aún si se tiene en cuenta –como un creciente número de agricultores está alertando también- que se está canalizando agua de la balsa de San Antonio hacia zonas que no son de medianías y cuyo riego no está contemplado con dicha balsa. Este hecho, que el Ayuntamiento pone en relación directa con unas conducciones realizadas “de forma clandestina e ilegalmente” ha supuesto en apenas un mes una merma cercana al 80% de la capacidad de la balsa, dejando desabastecidos a los agricultores y poniendo en riesgo el abastecimiento de los helicópteros que operan en la zona en labores de prevención y extinción de incendios. Desde el Ayuntamiento se está considerando seriamente la adopción de medidas legales y movilizaciones para dar una solución a este grave problema.