Periódico digital del Norte de Tenerife
Evaristo Fuentes Melián
Dos secuencias geniales, a recopilar para la Historia del Cine:
1.- Un inconmensurable Robert Mitchum, predicador, realmente un bandido asesino HP, siempre hace acto de presencia en ‘campo’ visual o sonoro, en las zonas rurales, cantando.
Al final, la vieja cuidadora de niños ya conoce su catadura de criminal y espera su ‘visita’ nocturna, protegiendo a los niños armada con una escopeta en su regazo.
A Mitchum, como siempre, se le oye cantando en la oscuridad (sin doblaje), y ella (la vieja cuidadora con su escopeta preparada) (aquí viene lo genial del guión y la novela) corresponde a su mayor enemigo en aquel momento,
¡¡¡ acompañándole a dúo en su temible cantar!!
¡ escalofriante ¡¡
Y 2.- Epílogo: el pueblo en masa está dispuesto a linchar y ahorcar al ‘malo’ Mitchum, pero ya la policía lo ha atrapado, y se lo lleva en un coche, pasan por delante del verdugo y se produce este diálogo:
.- Un policía:
“¡¡ Ya lo tenemos, Bill, te lo reservamos para ti !!”
.- Y el verdugo responde.
“¡¡ Esta vez será un placer ¡¡”
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El director no es ni más ni menos que Charles Laughton, un actor secundario de leyenda años 40/ 50.
Espectador