Periódico digital del Norte de Tenerife
Evaristo Fuentes Melián
Ocho o nueve filmes cortos seguidos sin descanso se convierten en una sesión muy larga, más aún cuando hay algunos flojos entre otros de mejor calidad. No asistí al primer día (jueves 27) del VI Festival de Cortos Villa de La Orotava, día dedicado a la Sección Canaria. Fue por despiste y bien que lo sentí. Respecto a los temas / argumentos, la mayoría de los que vi (40% del total del viernes 28 y sábado 29) incide una y otra vez en nuestro trauma secular: el Sexo (póngase con mayúscula, pues lo tenemos siempre en ‘erecciones generales’, valga este juego de palabras de Pedro Almodóvar en uno de sus primeras películas). Después de treinta y tantos años de democracia, y después de haber visto hasta el culo de Marisol ya con las nalgas caídas y en pantalla grande, la obsesión nacional española sigue siendo lo sexual. Algunos de los cortos proyectados carecían de una banda sonora mínimamente aceptable. Además, la pantalla de la sala es algo improvisada, y se salen los títulos de crédito por arriba y por abajo, como a mí cuando heredaba la ropa de mis mayores. Y no digamos nada de la falta de aire acondicionado y de las butacas de segunda mano…
Lo mejor fue el público, en su mayoría joven (patio de butacas y anfiteatro, llenos a rebosar); es un público que va dispuesto a reírse por todo, sea bueno o no tan bueno, va a divertirse el fin de semana. Pero por ‘currrrpa’ de la tele basura nuestra de cada día, quizá o sin quizá la masa juvenil ha perdido toda posibilidad de capacitación para discernir, valorar y hacer crítica constructiva cuando es menester.
Para terminar estas notas a vuela pluma, comento uno de los mejores golpes: fue en el corto titulado “Independencia”. Es sobre la guerra contra Napoleón (primeros años del 1800), y hay un diálogo entre dos individuos en el que se cuestionan el motivo de aquella guerra: “Aquí estamos luchando por los Borbones…pero ¿tú crees que dentro de doscientos años van a seguir los Borbones en España?”
Sin más comentarios.
Espectador