Overblog Todos los blogs Blogs principales Economía, Finanzas y Legal
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Periódico digital del Norte de Tenerife

Publicidad

LA SICOSIS COLECTIVA

Celestino González Herreros

 

PREVENGAMOS LA SICOSIS COLECTIVA EN NUESTRA JUVENTUD

 

1 Celestino González HerrerosAhora es cuando nos estamos dando cuenta de lo bien que hemos vivido hasta la presente fecha, aunque también, después de haber aguantado la tormenta de la fatídica contienda nacional y la pos guerra sufrida. Cuando nunca llegamos a pensar que lograríamos superarlo, que íbamos a salir de aquel nefasto malestar y días de tantas privaciones, cuando escaseaba de todo y ni con dinero -el que lo tuviera- a veces, no hallábamos lo que necesitábamos para subsistir.

 

Aún con esta molesta y cruda crisis, posiblemente vayamos a salir de ella. Volveremos a recuperar la estabilidad económica, política y social de aquellos espléndidos años después de todo. Apagaremos, muy posiblemente, todos los rescoldos encendidos que nos queman hoy, habrá agua suficiente para apagarlos definitivamente; y mirando al frente la clara luz de la ilusión resplandeciendo allá, en el horizontes de nuestros sueños. En ningún momento debemos sentirnos incrédulos, no dejemos caer nuestros brazos, sigamos luchando hasta conseguirlo.

 

Esa perturbación angustiosa del ánimo ante un posible o hipotético riesgo, a corto o largo plazo, respecto del trabajo, las malditas hipotecas de sus casas y cuantos factores negativos se les acumula, ese miedo, ha creado la natural psicosis ya casi generalizada. ¿Cómo combatir esa desazón, acaso sumiéndonos en la desesperación? ¿Rindiéndonos ante la evidencia? No, no de esa manera. Sacrificándonos un poco más sí, pero sin apartar la vista del horizonte, hoy ennegrecido por las circunstancias que nos está dado vivir, pero susceptibles de profundos cambios que irán asomando, que iremos comprobando poco a poco, porque no vamos a descansar en tanto tengamos fuerzas e ilusión de que un DIA, siempre lo más cercano posible, la luz allá en nuestro horizonte levante las negras nubes de la fatalidad y volvamos a ver los fulgores encendidos de prósperos amaneceres que nos indiquen que hemos alcanzado una nueva dimensión inspirada en el trabajo y nuestra entrega humana hasta conseguirlo.

 

Los temores o recelos que alguien tenga de que suceda algo distinto a lo que se desea, aunque a veces son infundados, suponen un serio reto o desafío de la misma realidad. No se puede descuidar aquello que tenemos, que estamos disfrutando, como ocurrió con nuestro bienestar económico, cívico y político. Un resquebrajamiento inoportuno en alguno de esos importantísimos pilares compromete al resto de la estructura social.

 

Un joven de unos treinta años de edad, en una ocasión, no ha transcurrido mucho tiempo, dialogando con él, llegó a preocuparme sus temores, aunque está trabajando y muy contento y bien mirado, temía que un día se viera sin trabajo. ¿Cuántos problemas se le vendrían encima? La hipoteca, su familia, las ilusiones suyas, su salud…Precisamente, lo que más me inquietaba era su salud a causa de tantos temores.

 

Tuve que armarme de valor y compasión, para ver si podía maquillar un poco sus temores, inventando frases más o menos convincentes sin acertar a convencerle, era evidente que razonaba, que no eran tan infundados sus miedos, que está asustado…Me estaba dando una lección que si no la vives no la aprendes y que había que hacer algo más alentador, rebatirle con tacto y humildad, decirle que luchara, que si perdía la fe todo para él habría muerto. Que no era él solo quien sentía esos temores, que mirara hacia atrás, más de 5.000.000, sólo en España, lo están pasando peor y sin embargo “creen” que estas difíciles situaciones sanarán, como no me canso de decir.

 

Resumiendo, casi me contagia sus temores. Pero como pueden ver, sigo creyendo en nuestra recuperación. Con una buena intervención de nuestros políticos de turno, ojala acertaran, por lo menos, a corregir lo que está incordiándonos…Luego, sin demoras, crear nuevos puestos de trabajo. Sacar los dineros de los Bancos y obligarles a dar Créditos, pero que sean controlados por el Gobierno Central y aplicarles severos Impuestos para que aprendan bien la lección. Entonces, puede ser que levantemos cabeza. ¡Creo yo!

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post