Melchor Hernández
“Don José Viera y Clavijo: un portuense ilustrado”
José Viera y Clavijo describe en 1776 el Puerto de La Orotava o de La Cruz: Este lugar, colonia de la villa, de la cual dista media lengua, está a la orilla del mar, en una punta llana y baja que hace la tierra casi en medio del valle, a cuyos costados quedan dos ensenadas que forman las bocas de los barrancos de Martiánez y Puertoviejo. Sólo tiene de Puerto el nombre. En realidad, es un buen surgidero para las naves mercantes que, cuando se levanta temporal, tienen que hacerse a la vela y correr en mar ancha. La población es hermosísima, un temple sano, alegre, sin calor que ofenda ni frío que incomode. Buenas calles y anchas, buen caserío, buenas plazuelas, buenos paseos por la marina, buena agua, buenas huertas en el sitio de Martiánez, excelente jardín en el de la Paz, una gran fuente en la plaza de la parroquia. Ésta es de 3 naves y de una elegante arquitectura, bien adornada, con cura beneficiado provisión del rey y alguna clerecía. Residen algunos comerciantes y hay caudales. Tiene un convento de Santo Domingo, como de 16 frailes; otro de San Francisco, como de 20, y otro de monjas dominicas como de 40. La feligresía es de 3.180 personas. Hay tres ermitas: San Telmo, en La Hoya; la Peña de Fuerteventura, en La Ranilla; y San Antonio, en su pago. Hay también un castillo con otras plataformas y un muelle.
Bibliografía:
- Viera y Clavijo, Joseph de (1776; 1982). Noticias de la Historia General de las Islas Canarias. Goya Ediciones. Santa Cruz de Tenerife, páginas 411-412.