Periódico digital del Norte de Tenerife
Las mate y el Mar se las trago
La tortura de días
que junto a ellas compartí...
Quiero olvidarlos...
Solo irónicas sonrisas
salían de mi ser.
Me engañaron
haciendo sentir
que al dormir con ellas
el relax iba a venir
Todo fue mentira!
Mentiras!
Ya no quería vivir!
me abrazaban
y la morriña de recuerdos regresaban...
Me besaban y al final
bañada en lagrimas terminaba.
Me agarraban del cuello
para que no gritara...
Nadie de afuera se acuerda
de ti !decían una y otra ves...
Una y otra ves ...
Me maltrataban
descubriendo todos mis miedos, remordimientos de
lo que fue
lo que pudo ser
de lo que nunca será.
El suplicio se alargaba
cuando yo pensaba
que ya ellas se alejaban
se daban la vuelta
y me cacheteaban
dejando mi alma
sin un suspiro que me salvara.
Nadie puede soportar tanto!
Por fin grito la razón
al entrar derribando
las puertas de mi corazón
Pero aun tumbada en la cama seguía yo.
En un momento de calma
las empuje y con un reflejo
de optimismo la vista les nuble
aproveche ese instante
para mirar las fotos
que me hicieron recordar
la felicidad que tuve antes
de yo con ellas fornicar
No más!
Mi alegría exclamo
saque un daga de esperanza
y se las clave...
Mutilé a la depresión...
La soledad
murió al instante.
La tristeza
como sudor brotando
por mis poros también falleció.
Allí quede con toda esa energía...
Una sonrisa de satisfacción
termino de limpiar las huellas.
Aborde mi barco
que estaba anclado
subiendo también lo
que de ellas quedo
salí a navegar
lance los restos y
el mar se las trago
No me arrepiento del asesinato
que he perpetrado...
Ellas no valían la pena
ya quedaron en el pasado.