Periódico digital del Norte de Tenerife
Evaristo Fuentes Melián
Así fue el tercer gol del Barça
Alves avanza raudo con la pelota en los pies por la banda derecha. Messi se la huele y, como buen sureño que parece lento (UD Las Palmas, cosecha de 1968), en esos decisivos momentos corre más veloz que nadie por la zona central ya en campo enemigo, se quita literal, materialmente de encima a los defensores del Leverkusen, recoge la pelota que le envía en pase prodigioso Alves. Messi marca. 1-3. En su misma línea, in extremis, está Pedrito el de Abades, el aríquense, el ariquero o como demontres se diga ese gentilicio, tinerfeño canario. Periquillo se queda con las ganas de marcar el suyo.
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