Periódico digital del Norte de Tenerife
María Eugenia Leal
La felicidad no debes ponerla en manos de otros, esta debe estar siempre en tu poder, cuando lo haces te proteges, te proteges del dolor, del sufrimiento, de la temida desilusión, del terrible desamor... Sin embargo protegernos no significa no vivirlo...afirmo que: Amar es maravilloso y ser correspondido es insuperable. Está bien sentir que alguien nos provee momentos sublimes de felicidad, pero no está bien decir que somos felices solo por la presencia de alguien en nuestras vidas, hacerlo es un error, es afirmar que nada más o nadie más nos da esa ansiada felicidad.
La felicidad que posees en tu corazón está ahí para ser compartida con seres especiales, esos seres que escogiste por sus cualidades, su sonrisa, sentimientos, pensamientos; pero no la etiquetes...no la definas...no le pongas nombre, la felicidad esta en ti en cada paso que des, en cada circunstancia que vives, no permitas que un momento de melancolía y soledad te la borre. Recuerda hay días grises pero también los hay soleados.
La felicidad es una bella realidad que ciertamente nos produce una sensación de satisfacción y alegría, disfrutemos de ella a cada instante, consientes que está en nosotros vivirla. No temas decir a alguien TU me haces feliz, Soy feliz contigo, pero no digas nunca TU eres mi felicidad estarías dejando tu sonrisa eterna en las manos de otro y recuerda te pertenece a ti y debe estar en ti.