Dani Leónguevara Prada (Colombia)
Me llueve agua de tus manos,
Eres mi cielo,
Cuanto quiero compartirte la felicidad,
De verte libre cual los sueños y los vientos;
Proclamar en tu madura inocencia,
El piropo que anhela la doncella,
Esa luz que me desvela,
Y mientras existas jamás me apagará como linterna.
Sí…
Tu decisión impera,
Eres mi primavera,
En mí sólo te recreas,
Somos al mundo y en nosotros,
Sin que importen las querellas,
Calla malas siembras de quimeras,
Si en mi corazón solita renaces;
Vuélvete como Sara,
Con una sonrisa en tus labios,
Incrédula en ellos a mi visita,
Aún sin ser ángel soy querer de Dios.
Por qué ha de interesarme el mundo,
Tú eres mi integridad,
A ti por ser te he de querer,
Tus recibos comparten fehaciente al cariño;
Y que importa entonces que pueblo sepas,
Por ti mi gran devoción,
Si un solo beso de mi boca borra,
Cualquier recuerdo de otro amor.
Un verdadero amor todo sepulta,
Ese que sin ser gitano una carreta empuja,
Sin ser poeta encuentra su musa,
Otra vida toma forma,
Y en ella la experiencia y vivencia de los años;
Más yo que he transitado en desilusiones,
Heridas sanadas en mi propio costal de placeres,
Que hoy refugio sin pesares,
En la complaciente dicha de tus quereros.