Judith Cecilia Correa
Cada noche me invento
una historia para estar contigo,
mientras duermes,
mi cuerpo sensual se recrea
en mí atrevido príncipe,
comienzo a dibujar desde la punta
de tus dedos, hasta tu último cabello,
extasiada, miro tu color canela
y tu boca entre abierta,
quizás murmurando mí nombre.
Mis ojos recorren palmo, a palmo
tu fornido cuerpo,
estás dormido...
pero tu inconsciente intuye el hada
de tus sueños...
esa que te acaricia el alma,
esa que despierta sentimientos
no importa que estés soñando.
Al pie de tú recamara...
como quizás tu esposa,
en ropa delicada para mostrar
a su querido amante...
comienza la danza sin que tú te
des cuenta...
mi dulce musa...
no quiero que este sueño
acabe nunca hasta que no
llegue a realizarse...