Periódico digital del Norte de Tenerife
Lorenzo de Ara Rodríguez
Me apasiona el teatro. Me apasiona el cine. Me apasiona leer. No soy un bicho raro. Soy un pobre diablo que después del fracaso escolar salvó la vida gracias a la lectura. La cultura no me asusta. La cultura me entretiene. No toda la cultura. Y sí que apuesto por una sociedad que no da la espalda a los proyectos culturales que además sirven para dinamizar la economía.
Mueca es cultura con alma limpia.
Si Ortega decía “que lo que pasa es que no sabemos lo que nos pasa y eso es lo que pasa”, con la puesta en marcha de una nueva edición de Mueca sabemos lo que queremos y no dejaremos que dos o tres ignorantes terminen por imponer su criterio.
He preguntado por ahí si de verdad hay personas con algo de poder o con algo de musculatura política y cultural que se muestren contrarios a Mueca. Me dicen algunos pajaritos que sí. Me aterroriza esa realidad.
Lo cierto es que me alegro de que Puerto de la Cruz recupere Mueca. Y deseo que tenga éxito. Y quiero que esas personas que hoy se muestran menos poderosas porque no han podido ejercer la oscura opinión que arrastran, dejen de una vez por todas de molestar, de entorpecer, de ser verdaderos obstáculos en el progreso cultural de mi pueblo.
En el relato “La otra muerte”, de Jorge Luis Borges, de su libro “El Aleph”, rescato esta frase: “…y su tenue imagen se perdió, como el agua en el agua”. Así desearía que algunas personas dejaran de ser protagonistas del quehacer político, económico, cultural y social de Puerto de la Cruz.
Mueca ha vuelto a la vida. No se disiparán las dudas sobre mi ciudad. Están presentes los múltiples problemas. Continúan las incógnitas, los miedos, las dudas. Pero del trabajo de personas jóvenes y, sobre todo, de la labor de los obreros de la cultura, una ciudad aquejada por tantos y tantos problemas tiene durante estos días un motivo más para creer en el futuro. En su futuro.
Mueca es cultura con alma limpia.