¿EXISTEN MUJERES MAL TRATADAS Y HOMBRES NO?
Comentarios hay para todos los gustos y colores, y en esta sociedad de consumo en la que vivimos lo estamos comprobando un día sí y otro también a través de las redes sociales, y la propia televisión.
las mujeres deben de tener razones suficientes cuando se quejan y hacen sus denuncias, pero también hay mujeres que ellas mismas se agreden, para echarle la culpa al marido de malos tratos y agresiones supuestamente, ya el hombre ha perdido los pantalones, y las machistas se han apoderado de ellos, y que quede claro que no soy machista. El cabecera de la casa siempre ha sido el hombre, ahora ese poder lo ha perdido cuando las mujeres sin ser agredidas ni maltratadas quieren recuperar, el mando, y arrinconar a sus maridos para ellas ser las dueñas, dar órdenes y sobreponerse por encima del hombre.
Y esto también lo hemos visto por algunas televisiones y medios de comunicación, hasta tal punto que los maridos ni siquiera pueden opinar y clavar un clavo en las paredes de sus casas para colocar un cuadro si su esposa se opone, y es una pena que esto suceda y llegue a mayores, porque el hombre va perdiendo el mando, y se ha quedado sin pantalones.
mujeres inteligentes las hay hasta para ellas mismas agredirse y culpar a sus maridos de las agresiones que ellas mismas y con total mala intención se hacen, y con esto no quiero defender ni a uno, ni a otro. Lo que sí es verdad es que el hombre ha pasado a un segundo lugar, a perdido la promesa ante el altar, cuando estos juraron estar unos y compartir la vida juntos hasta que la muerte los separe.
por lo que hemos leído y visto el hombre es el causante de los problemas familiares, y las mujeres se han apoderado del mando hogareño, aunque no todas, porque también hay hombres y mujeres que son fieles y viven una vida hogareña digna y como debe de ser, educando entre ambos a sus hijos, y estar unidos, e intentar que reine la armonía hogareña, pero también hay hombres mal tratados que sufren, de ellos se habla poco porque tienen miedo de denunciar a su pareja, para evitar problemas, y aguantan, sufren y muchos de ellos tienen que salir de sus casas para evitar complicaciones.
Mal ejemplo dan quienes actúan de esta manera, pero ya vemos como ha cambiado la vida en esta sociedad de consumo, donde el hombre ya no puede abrir la boca, porque ahora las mujeres están protegidas, y muchas de ellas acusando a sus maridos de cosas que nunca han cometido con el único fin de gobernar, pero ni la mujer es santa ni el hombre tampoco, lo que si notamos es que la mujer -no todas-, han logrado quitarle los pantalones al hombre, que por vergüenza, y antes de llegar a las denuncias, prefieren aguantar la injusta forma de proceder de algunas mujeres,- no todas- porque también hay que decir que hay mujeres que son razonables y que jamás meterían en el saco del acosamiento familiar a sus maridos, los que toda la vida han tenido que trabajar e incluso emigrar para sacar a su familia adelante. Siempre buscando que en sus hogares reine la paz y la felicidad.
En estos tiempos en los nos está tocando vivir, vemos muchas familias rotas, separaciones e hijos que están sufriendo en silencio, e incluso se van de sus casas, para evitar ver escenas sorprendentes.
Ante estas situaciones, la justicia debe de actuar con rectitud y poner a cada uno en su sitio: el hombre con sus pantalones, y a la mujer con su vestido, respetándose uno al otro, como lo juraron en el altar al contraer el sagrado matrimonio.
Esta es mi opinión, a la que muchos se unirán, y otros no estarán de acuerdo.