Periódico digital del Norte de Tenerife
Nadie es sabio en esta tierra
Esteban Domínguez
Parece que falta rodaje político en el ayuntamiento de Los Realejos. Posiblemente exista aún el desorden heredado, pero noto, que hay gente nerviosa, que no se encuentra asimismo por mucho que quiera realizar y ordenar. Y eso se nota cuando nos ponemos en contacto telefónicamente con algunos concejales. También es verdad que la experiencia en política es un grado que no todos han sabido asumir, pero deben de realizar un esfuerzo y ponerse al día, sin perder el contacto con los ciudadanos para no caer en la trampa.
Con este comentario no quiero ni llamar la atención de quienes allí trabajan muchas horas para satisfacer a los ciudadanos, y mucho menos dar clases de civismo. Sólo noto que algo está fallando y que la gente de la calle lo percibe. Lo notamos señores concejales, y modestia a parte.
Tampoco pretendo hacer leña del árbol caído, pero lo que si es cierto es que cada cual debe de asumir sus propias responsabilidades si queremos que el ayuntamiento se ponga a la altura de las circunstancias y por consiguiente mucho tendrá que trabajar el actual grupo de gobierno si quiere enderezar el barco para que no se hunda, porque me da la sensación de que no todo es “coser y cantar”. Ojala sea yo el equivocado, pero tengo que decir que para algunos de los que tienen responsabilidades políticas dentro del Ayuntamiento y en la calle también, deben de cambiar el tono. Me explico:
Los teléfonos no son una joya a conservar, es una pieza de herramienta de gran utilidad, y no deben de estar desconectados, porque sino, volveríamos a tiempos recientes, y los concejales deben de estar al servicio de la ciudadanía si posible fuera las 24 horas del día, porque su misión es servir antes de ser servidos.
Siento decirles que cada cual debe ser consecuente con sus actitudes, pues si fallan caerían en un gran error difícil de corregir.
Y termino: hay concejales, secretarias y asesores o gente de confianza que me entienden sin realizar un gran esfuerzo. Siempre he pretendido ser claro en mis comentarios. Cumplan con sus deberes y no causen desengaños a nuestros vecinos. A quienes les han puesto en el lugar que ocupan. Eso es todo por hoy.