Reyna Alayon
Hoy amanecí rendida de tanto amarte
Mi boca sedienta de ti, sació su sed
Mi cuerpo tembló atado al tuyo
Tus sudores y los míos se unieron
Tu vibrar, tu locura, tu osadía
Te incruste en mis oscuros delirios
Nadando en mí, sin pudores
Poseyéndome sin sosiego
Colmándome de tus besos
Confundiéndose nuestros los latidos
Sucumbiendo ante tus ansias
Gemidos y palpitares, fundidos en uno solo
Y posees mis sentidos y te quedas a mi lado
Y tú extenuado, ya rendido y delirante
Llegamos al éxtasis de este apasionado amor
REYNADARICU