Periódico digital del Norte de Tenerife
Susana M Nino
Las mujeres somos un jardín inexplicable de flores. Diversidad de aromas, colores y clases. Nacemos para amar y ser amadas. Cuidar y ser cuidadas.
Con el tiempo este bello jardín se infesta de enfermedades e insectos. Llegan la ambición, el poder, el deseo de obtener más colorido y destacamento.
La moral y buenas costumbres desaparecen, toman posesión el odio, el robo el hurto de lo que no es nuestro. La envidia, los celos. Algunas se alimentan con este ponzoñoso abono
Como pueden sobrevivir entre tanta escoria?...no lo entiendo. Ellas se han encargado de que las pocas puras e inocentes flores puedan llegar a las metas trazadas. Son pisoteadas, malheridas, transformadas en silencio, ignorancia, temores dudas y sinsabores
Me encanta ver como los hombres nos ven desde sus ventanas... desafortunadamente se inclinan siempre por las malvadas. Allí ellos mismos labran sus alegrías y desgracias.
Cuando llega el ocaso la belleza se marchita, se pierde mucho encanto material..... Es ahí precisamente ahí cuando una hermosa y real Mujer florece. Su mente e interior irradia paz, alegría, amistad, comprensión, compañía y mucho amor.
Si decimos semana, mes, día de la mujer... al fin de cuentas todos los días son el día de la mujer... si somos realmente queridas.