Periódico digital del Norte de Tenerife
Edelmira Soria
Por más que se oponga la gente,
prometo quererte,
Hasta lo infinito del universo.
Soy tu sustancia favorita,
ya no hay rosas marchitas,
En el jardín de nuestro amor,
Mucho menos noches de frío,
noches de pavor.
La luz de tus ojos,
tu cuerpo bendito,
Bañan mi alma, mi espíritu,
Con el rocío de la mañana,
De mi cuerpo se alejo el frío,
A mi regreso la calma.
Estoy obsesionada,
de tus caricias, tus besos,
Presa de tu mirada.
Me pierdo en el inmenso
Mar de tu cuerpo,
Sintiendo que me llenas,
De amor infinito por dentro.
Como negar,
que me mantienes preso de esta pasión,
descubriendo nuevos horizontes,
sin predilección.
Me acostumbraste,
a dormir con el calor de tus brazos,
cobijada con tu alma,
soñando.
Cuando tu amor me declarabas,
Recitando me versos de amor,
cada vez que tus labios,
mis oídos rozaban.
Derechos autoría