Evaristo Fuentes Melián
En una céntrica sala de conferencias de la calle Robayna de la capital tinerfeña, el viernes día 19, el viejo zorro Lorenzo Olarte Cullen (apellido materno ilustre lagunero y villero orotavense) presentó un libro de su compañero Fernández del Torco. Son licenciados en Derecho y por oposición pertenecen al Cuerpo de Secretarios de la Administración de Justicia. Ambos consideraron en sus palabras a la Guanchancha de despilfarro, y al paulinismo, que no sirve, que no lo comparten. Lo que sí (afirmativo) es necesario en la Región es un cuerpo policial especializado en idiomas, dado el carácter eminentemente turístico de Canarias.
Ironizaron luego con los elefantes del Rey… y con Catar, un país con el que no tenemos acuerdos de reclamación de imputados… Vinieron a decir, Olarte y del Torco, que los centristas, UCD y CDS, hasta los años ochenta, ninguno metió la mano en el saco para llevarse nada. Puede que tengan razón. La corrupción ha subido muchos enteros.
Olarte dijo que ya cumple 80 años y que la mitad los ha dedicado a la política. Y lanzó una frase entre incisiva y lisonjera: que los 40 años en la política los cumple el próximo 30 de mayo, que con Franco era San Fernando, con la Autonomía es el Día de Canarias, y que Jerónimo Saavedra quiere ponerlo Día del Orgullo Gay, “no sé por qué…” (sic). Un cachondo mental este Olarte, con su veteranía y sus tablas.
Luego lanzó una diatriba a la Banca y los poderosos en general, por avalar préstamos para la compra de viviendas sobrevaloradas y luego adquirirlas desahuciando a sus propietarios con apuros, valorándoselas de nuevo a un precio muy inferior.
Y en referencia al conjunto de este planeta remató con una idea lapidaria e inquietante: si los pueblos no fueran tan conformistas, hay motivos suficientes para la III Guerra Mundial.
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